Friday, September 9, 2011

Shakira, mi hija y la Canción de los Cemíes



CARLOS LOPEZ DZUR / Indice

Capítulo Diecisiete

Shakira, mi hija y la Canción de los Cemíes


«Como una estrella al amanecer / lo conocí por un instante nada más... / Le daré toda mi vida / lo poco que yo tengo / será el ángel de mis sueños / como la luna sobre el mar / una belleza que no se puede explicar / jamás me pude imaginar / que unos ojos me puedan dominar... / ni siquiera sé su nombre / ni sé de donde viene / será el ángel de mis sueños»: «Su Nombre», canción popular de Shakira

«La única nación del hemisferio occidental que no se ha emancipado de la fe cristiana son los Estados Unidos, lo cual nos lleva directamente al argumento de Gibbon... Estados Unidos está viviendo un momento histórico terrible, con fenómenos como el llamado Tea Party, que no es ni más ni menos que un partido fascista. Resulta inconcebible que en 2011 un oligarca como Rick Perry, que niega la evolución y el cambio climático, pueda ser nominado por el Partido Republicano como candidato presidencial»: Harold Bloom, agosto 2011

Cuando escuchaba a mi hija pequeña, cantando su canción favorita de entonces, «Su Nombre» de Shakira, le prometía que, a la primera oportunidad, la traería a Puerto Rico, a esa tierra que ella soñaba mágica por lo que pude contarle de El Yunque y las etnias taínas, «desaparecidas», pero convertidas en ángeles que yo llamaba 'cemíes'.

«Quiero que aprendas a leer, interpretar, comunicarte con los cemíes; pero primero... debes aprender a verlos y oírlos». Cemíes es la palabra del aruaco-taíno que describe a la entidad angélica según lo que yo sugería a una chica de 9 años de edad que se aficionó de pronto a escuchar a Shakira, imitar sus bailes y sus modas. El cemí / zemí designa tanto a una deidad o espíritu ancestral como a ciertos objetos esculturales que alojan a dichos espíritus.

Entonces, demorado el tiempo de cumplir las promesas, la niña ya con la edad de 16 me consuela. Ya no debe apresurarse nada. Ya, como si fuera anticipo, vio y escuchó a los 'entecillos' de mis promesas. Me canta el imaginario de Puerto Rico con el lenguaje de su «ídola». Los cemíes son

... como la luna sobre el mar,
una belleza que no se ve
jamás me pude imaginar...

a esos ángeles / esa la construcción espiritual / que compara con «una estrella al amanecer» que ella ha conocido por un instante nada más, pero que es hechizo suficiente para que yo deje de mortificarme de no haberla llevado a conocer El Yunque o los parques ceremoniales de Caguana o las Indieras.

«No te preocupes, no te preocupes», me dice cuando firmo cheques para pagar las cuentas pendientes e inaplazables. A las vacaciones de verano otra vez, como todos los años, hay que dar largas. Decir aún no a las promesas costosas. Sabe que sus padres son pobres. Felizmente, ella vio / oyó / al ángel-cemí.

El hechizo suficiente de los ojos de su cemí la han llenado de esperanza y despreocupación.

... lo conocí por un instante nada más.
Le daré toda mi vida / lo poco que yo tengo.
Será el ángel de mis sueños ...

A veces la siento tan cameleónica como las sucesivas imágenes que Shakira originara, según evolucionara en la industria del espectáculo y sus exigencias. Hay algo espiritual en mi hija / sentimiento religioso-piadoso / que yo advertí cuando era más pequeña y comparaba con los primeros tiempos de la civilización latina. Ahora la siento espartana, no como la Antigua Roma permeada por el judaísmo. Mi judaísmo extraño y místico tiene mucho paralelismo con lo taíno. Decir que echo de menos el sentimiento religioso-piadoso de la niña que vio su ángel, al cemí que le propuse («lo conocí por un instante nada más») es considerar que ha comenzado una decadencia, así como sucedería en Roma con Mario, quien estuvo al mando del poder militar que eclosionara con Julio César, su pariente.

A mi hija la llamo 'espartana' por la misma razón que al poder militar se lo designara incontrolable, fiero y generador de cuantiosas deudas. Así las produjo Julio César, a través del poder político omnímodo, que trajo la decadencia.

Pero en la decadencia de mi país y mi familia en el exilio, está la voz dulce de la nena: «De lo mío, no te preocupes. No te prcoupes». Esa es mi riqueza.

¡Qué enigmática etapa es ésta en que enseñaré sobre procesos de historia universal y clásica, un ciclo extra por un poco más de ingresos! No he comenzado el curso de verano y, en preparación de materiales educativos y lecturas, debo ir de las crónicas de Pompeyo a Dante, de Fustel de Coulanges a Gibbon y, finalmente hasta Bloom, el canon occidental y Shakira.

A mi hija le fallé. Ni tenía el dinero ni el tiempo para esta fecha del primer viaje a Puerto Rico, al Yunque, al encuentro de los cemíes.

«Ni te preocupes: Ví 'la estrella al amanacer' y la 'luna sobre el mar' / de tu Caribe / y era de 'una belleza que no se puede explicar', así que...» Y no era un reproche... Ni una ironía suya ante mi fracaso. Ni yo podía dar por musaraña lo que me dijera, porque sé que de veras me comprende y ama.

A fin de tomar en serio cada una de las «alegadas musarañas» que tiene en su cabeza, me fui metiendo en las canciones que oye, obsesivamente. En los planteos suyos sobre la prosperidad y la pobreza, la racionalidad y la vida loca. Esto es otro de sus temas en adición al «ángel de sus sueños», el tentador de una «vida loca». De ello sé ya que me conversa con referencias a Shakira o Ricky Martin. Un día el tentador se adujo como la noción misma del poder vs. el orden. Dante propuso lo como paradigma explicativo del progreso y la prosperidad en «De la Monarquía» y que corresponde al periodo de Augusto en Roma... pero la escucho: «No, papá. Olvídate de Roma. Explícate como si habláramos de los EE.UU. o como si el tentador fuese Rick Perry, no Ricky Martin, el de la 'vida loca'... Es que ya somos el pasado; pero hay que darle a lo que somos, o fuimos, el nombre del presente».

El único imperio que ella conoce, a su modo, cuando es ella quieninvestiga y sobre el que quiere oír qué o como yo lo pienso («para ver si es justo que te digan 'comunista') es EE.UU.. Los 'ojos dominadores' (de la belleza que no ve) dice que son los de Marco Aurelio y que ella, como una Cleopatra, desearía que fuesen los de Marco Antonio. «Tú también escribes poemas de amor como los de Shakira, sólo que son amores más colectivos, más grandes». Bingo.

2.

Está consciente de que han habido instantes fugaces, destellos hechizantes de excepción, en medio de las borrascas de la historia violenta de Roma. Quiero decir, California / nuestra vida / aquí. Allgunos fueron tan duros garrotazos: la muerte de su hermano mayor. «No dehes que ese pasado nos hiera más de lo debido», me dijo. Era muy chica aún. Tal vez por eso se refugió en los ángeles de Shakira. Tal vez sabe que son también los míos. En algunos comentarios, veo cómo entiende que Roma se orientaliza. «Un día de estos hablaremos políticamente».

Cuando lo hizo supe que entendía más de lo que yo imaginara. El servicio al poder, para ser tolerable, necesita de ciertos instantes de fuga y hallazgo de lo étnico. «Todo lo que es militar, en esencia, debilita la solidaridad social y hace exigua la racionalidad», expliqué. Ella responde:

«Tú has necesitado, como yo, de los cemíes / ángeles / para tus sueños», me dice. «Lo que escribes sobre Roma también aplica a los EE.UU., al emperador que mira hacia Puerto Rico, ¿no es verdad? ¿Habrá algún angel que mire hacia Puerto y cemíes que todavía no los recuerden?»

Estoy concentrado en la interpretación de que la democracia militar es el gobierno intrínsecamente propio del pueblo romano, «así diría de cualquier Imperio, de cualquier organización que haga culto a la prosperidad, la obediencia y el poder. Tiberio y Marco Aurelio buscaron abolir la democracia militar. Trabajaron por un cristianismo de sustento racional. Y oigo que ella indica, basándose en una película que ha visto sobre la muerte de Pablo en la ciudad de Roma, que tal evento es parte de la orientalización que habría de vivirse en las condiciones dadas. Roma proveyó. «Pablo es como un griego que llega a EE.UU.; pero no viene con mentalidad de esclavo judío, sino como libertador. Esas son las condiciones nuevas».

Me sorprende que entienda que, así como Roma fue una sociedad cerrada en muchas de sus visiones, lo es Norteamérica. ¿Dónde quedó la sed por algo profundo y verdaderamente democrático, valores tales como la solidaridad, el sentido comunidad, libertad de planteamiento de ideas y discusión, una vida cotidiana constructiva en la Vieja Roma o lo mismo y que sea algo más que orden público institucionalizado a punta de espada o metralla en EE.UU.?

«Aunque sea por instante hay que mirar hacia los sistemas abiertos, la belleza que no se observa ni se puede imaginar. Shakira lo dijo. Un nuevo orden existe, es posible, si estás dispuesta a dar todo lo que tienes».

«Yo traería a Shakira a la casa como filósofa de planta», le digo a mi hija. «Creí que andabas por ahí, pendiente a un fulanito, de esos que ni sabes su nombre ni de dónde él viene, pero que te piden que aflojes llo que traigas».

«En serio, estamos en decadencia. Llegamos a un punto de descomposición. De caída. Y la gente, máxime si son extranjeros, cree que el sistema político que hay aquí, en Gringolandia, es una democracia, y no lo es. Es como escuchar a Rick Perry, el verdugo de los condenados a muerte, cuando no se quita de la boca la referencia al corazón bondadoso y misericordioso de los EE.UU.».

«Bien, mi anor y, en la Antigua Roma se creyó en la democracia militar, Democracia con apellido, pero sólo había militarismo, espada romana y, en uno qu otro, el deseo de algo nuevo, «unos ojos» shakirescos / o que sé qué yo que ojos, unos que sean dominadores de modo distinto, espiritualmente... En Texas, se impone un régimen de verdugos contra el delincuente y se le llama Misercordia... Pocas personas, me sospecho, la mayoría de los estadounidenses han visto los ojos, verdaderamente misericordiosos y que enammoran, los que ves tú o Shakira. Su destello se ve por un instante. Se asomaron como la luna sobre el mar y quienes vieron la epifanía de esos ojos se dieron cuenta que en los EE.UU. lo que hay es plutocracia, así como en el viejo cesarismo de Europa hubo la vulgar dictadura militar, no un sistema abierto... La gente se siente víctima del Destino a falta de sistemas abiertos».

«El Destino es la suma de nuestros propios pensamientos macarrónicos», comenta mi hija a lo que digo, y habla sobre el cerebro humano, sus ideas y sinapsis, como lo que no se puede explicar. El mundo es bastante incomprensible; pero no se puede ser fatalista.

«¿Dónde está el orden en un plato de spaghetti?»

Tendré que tomar en serio esa 'musaraña'.

«A ver, díme».

Comenta que se desagrada si ve la masa encefálica o sesos de animales en imágenas o electrogramas. Literalmente, se vomita. De estos gestos de disgusto, he sido testigo. Corta rápidamente el tema y pasa a hablar sobre la importancia de la tecnología, los ordenadores, «para poner la cabeza en orden, ese asqueroso cerebro del Destino»

«Y me refiero al orden deseable que, para que no sea como majarete (el Destino), el fideo de cada cosa, percepciones, sentires e ideas procedentes de todas las partes y rinconcillos constituyentes de este mundo, sea desenredado. Fíjate que no todo está en el plato de spaghetti, capturado en el cerebro propio. Hay otros rumbos. El mundo entero te ofrece rumbos. La computadora invita a que seamos copilotos cerebrales. Dice que, sin internet, ya no podría vivir. Es ciberpunk». Para mi hija, el Destino es algo cerebral, orgánico. Es lo que realmene se enferma en la mente.

«Ningún ángel se enferma».

Le digo qie sí. No sé si la comprendo del todo. Pocas veces, lo confieso, hablo sobre extensamente de fe y, menos de política, con mi hija. Este día ella se descodica y deconstruye formas y mensajes que nos son comunes. Ella me entiende y me entendería menos si no fuera porque «hay ciberespcio y la música, con ngeles, que me ayudan a pensarte».

Esta vez fue una excepción. Divertida excepción para hablar de política, actvidad que deiino citándole Bloom: «Ciencia del Hombre y sus posibilidades de perfeccionar su representatividad, su democracia, la entrada a argumentaciones originales sobre los sistemas educativos... La ciencia política es la ciencia más descuidada y menos sistematizada. La nueva ciencia política todavía no ha sido planteada». Por lo que leí, examinó mis libros de Harold Bloom, algunos que dejé sobre el escritorio, y los abría y cerraba de modo extraño.

A ella le gusta más leer de una pantalla que de mis volúmenes cosidos en el lomo y que ocupan espacios que ya no tengo en la Biblioteca. Sobre Bloom, me ha dicho que lo imagina como un viejo regañón que, de conocerla, criticaria su mal gusto, sus pocas lecturas, su aparente apatía. No comprendería ni su modo de vestir, maquillarse, aprender e interactuar. Le digo que exagera; pero vuelve a la carga.

3.

Para ella, oír música es una forma de pensar. «Aunque yo esté acostadota, ausente del mundo, con audífonos sobre mis orejas, oir a Shakira, reflexionando sus letras, me incita a dar vueltas en cualquir idea,.imaginaré a esos cemíes que hablaban, desde las piedras y árboles a los taínos que escuchan, tengo alma de búho. Cuando te oigo discutir con tus colegas, digamos, sobre Bloom, o en torno a los Emperadores romanos que discutirás en alguna de tus clases, es como si te oyera en críitica a Bush padre e hijo por sus guerras irresponsables, que suman a la bancarrota del país... hoy es Afganistán, mañana Iraq, seguro que te espantarías si te dijera que a veces bailar salsa, o como las Gitanillas de Cuenca, las Fenómenas, es algo así como el temor a tentadores o emperadores intolerantes».

«Por supuesto que no quiero caer en la catgoría de los intolerantes y te digo que Bloom no es uno». Entonces me corta. «No volvamos a eso. No seas que quieras que los lea cuando no tengo mente para eso», dice.

Le hablé sobre el Tea Party y sus portavoces, que, como dice Harold, «no es ni más ni menos que un partido fascista». La descomposición que ella mencionara, como sensacion de atrapamiento por el Destino, tiene por componente este momento que Alemania vivió en el decenio, los Treinta, pero que ahora nos toca a nosotros... el Nazismo a la americana. Menciono a Rick Perry, actual Gobernador del Estado de Texas, sucesor de Bush, Jr. como ejpmlo de una víctima del Destino. «Acuérdate que te lo digo. El Destino se lo ve a comer».

Mi hija, asiente con la cabeza.

«Ya tiene muchos gusanos o fibras de spaghetti ensortijadas en el interior del cráneo», me dijo.

«Entonces, sí lees sobre...»

«Por vídeos, lo sé».

Le informo que ese tejano un día, cuando se vea con el agua al cuello, en medio de una tragedia climática, dirá que es culpa del destino. Un Derrame de algún Super-Tanque de petróleo en las costas, riesgo nuclear, tormentas inusuales, deforestación, calentamiento global, a todo dice que son bobadas... El ni cree en la evolución ni en el cambio climático, «¿a quién culpará si no al Destino? Y supongo bien que no será a Dios ni a «the goodness of America». Su modo de entender el conservatismo fiscal y social es lastimar al más al pobre y proveer más al rico». Justicia al modo de la Bondad Americana.

Rick Perry se asombró cuando supo que la mitad de los norteamericanos no paga impuestos directos y, sin estudiar el asunto con rigor, hizo la promesa de cargarlos hasta la mierda contra los jubilados, el colectivo más amplio que está en esa situación. «Hay que cobrarles, hacer que contribuyan».

Ahora se vende la idea de que se puede reducir de forma sustancial la deuda pública sin aumentar los impuestos. En este esquema de los emperadores más recientes, Obama es el único qie parece una víctima impotente de las circunstancias, como el resto de los ciudadanos. «Y, sin embargo, comete los mismos errores que cometieron los últimos emperadores romanos».

Para muchos estadounidenses, Rick Perry es no sólo un fiero propagandista y rico conservador. Por tal razón, el idea retador de Mitt Romney, ex-Gobernador def Massachusetts. Además, éste es el «jefe de la horca». Como gobernador ha firmado 232 ejecuciones en Texas, récord absoluto, superior a las 152 de su predecesor George Bush. Este es el hombre que presume dar niveles inferiores a la media en cuanto al índice de desempleo en su nativa Texas. En su Estado la riqueza y los sueños se miran sin mediación de cemíes.

«¿Lo entiendes si te lo digo así, hijita?»

«Texas tiene amplios yacimientos de petróleo y abundancia de gas. Puede tener, por ende, prosperidad cuando en el resto de los EE.UU. la gente viva en hambre, en desempleo y crisis. Es fácil ser Gobernador en Texas y aparentar que se es exitoso, efectivo en las decisiones personales... Allá en Puerto Rico, no. No hay riqueza petrolera detrás de la cual esconderse, sino ya estarías allá, ¿verdad? no aquí pagando una hipoteca y con el familión de Mami. Ella pidiéndote que corras pa' acá y pa' allá con el presupuesto del coyote».

«¿Y sabes por qué Texas progresa y parece el modelo que todos quieren para la economía estadounidense? Por los salarios baratos, por explotación de unos y otros y la emigración que viene desde México y otras zonas de EE.UU. Pues siendo así, allá a Texas, a donde te gustaría irte o que nos fuéramos, tal vez se tendrá empleo siempre, mas estarás en manos de Emperadores, sin sed de espíritu ni de bondad, prerrequisitos en que creo y, con Rick Perry, como presidente, los EE.UU. sufrirán y en su Estado igual. Sufre es el más pobre, el inmigrante... Vea, ni como gobernador ni como presidente, le daría lo poco que yo tengo. De él sí sé su nombre de verdugo y de dónde viene. El nunca será mi estrella del Amanecer ni unos buenos ojos, dignos de premiar con mi confiamza.

... le daré toda vida
lo poco que yo tengo,
será el ángel de mis sueños ...

Mi hija me miró con ternura, tan sabiamente, como yo digo que son los libros de Bloom. Y se unió a mi cuando tarareaba la parte final de la canción de Shakira... La la la la la la / la la la la la la la... Cuando le pregunto el título de esa canción, responde:

«Su Nombre», luego medita otra vez, «es la Canción de los Cemíes».

18. El día de castrara a Urano / 20.
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