Thursday, March 3, 2011

El reto individual / El reto / Poesía política


El reto individual


«Cuanto menos se vea influido este desarrollo natural del hombre por la tutela eclesiástica o política, más eficiente y armoniosa se volverá la personalidad humana, dando así buena muestra de la cultura intelectual de la sociedad en que ha crecido»: Rudolf Rocker

Existe el reto de acabar con los mandos autocráticos
y reconstruir circunstancias sociales de injusticia,
pero hay un reto que es por el que más se miente.
El más sutil, no se observa
viendo miserias y escombros materiales.
Es un lento proceso de avlá, aunque puede ser
repentino, acelerado, cuando se toca su fondo
y se saca la cara al fin del agujero.
Es reto que ocultan los hombres
en la capa profunda de la psiquis cuando se sabe
con tachas, con lacras invisibles,
posesos por decreto de perversidad.
El reto de consciencia. De volver al comienzo
(ese comienzo que llamamos Tamím,
sin tacha, perfecto), Un reto que forma
a los enfermos, a los que no se asumen.
Reto que no admite el cobarde,
reto que torna al asesino en asesino,
al sano en enfermo, sin llagas que lo delaten,
pero llagoso en su fuero,
con acumulativa inclinación o pulsión por las sombras
y el envenenamiento. Un reto camaliónico,
con muchas inconsistencias,
con muchos ocultamientos, reto de tal naturaleza
que con él trafican personeros del tutelaje,
religiosos metafísicos, sicólogos de las rebambarambas,
seudo-artífices con arte negros, políticos policiales
de escarmientos, torturadores de alma,
en suma, chantajistas, buscones,
maliciosos voyeristas del padecer ajeno.
Todos los que quieren un más allá de beneficios,
infiernos atormentadores, empacados
desde el presente por negocios, se refieren
al hecho con la pregunta capciosa:
«¿Por qué es el hombre, por su naturaleza,
perverso, por qué nada ha de cambiar
mientras haya el Mal, el demonio, el nato origen
de un caos que se encarna y se repliega
en sus causas inferiores para oprimir a todos
sin que pueda detenerse, aplacarse para siempre?
¿Qué hacer con estos seres fragmentarios?

2.

¿Será cierto que hay 200 instintos agresores?
Díme, William James, desde el instintivismo,
si el hambre tiene que hacer al hombre natamente asesino,
o si matar se aprende por necesidad
y se activa en el entorno, cuando ya no hay remedio
y se quiere vivir, quién enseñó al animal
a atacar y es el animal mejor que el hombre,
hay poco derramamiento de sangre entre los animales,
pero mira hacia Iraq, mira a los armamenstas'
y avísame luego, ¿quién es más civilizado y noble,
si el cazador deportivo, si el soldado patriórico
o una pantera, o la hiena que devora
el cadáver de lo que ya ha sido muerto?
Mira la globalidad de la agresión humana
y díme luego, William James,
si no es el proceso de avlá
nuestro reto humanístico.
Ser debil con los debiles e indefensos
y fuerte con los fuertes y el injusto.

3.

¿Quién estimula este proceso de Avilá,
la agresión del hombre en contra otros hombres,
si no este apetito post-neolítico de apropiarse
de excedentes, a todo precio, no como el cazador
que toma lo que puede, con mínimo
de sangre, y mucho menos codicia
que el hombre del presente,
¿Quién produjo la culpa con acumulación
histórica de muerte y bienes que en nada sirven
sino de privaciones ajenas y de hurtos?
Otros no tienen nada, pero sufren y envidian
y velan para un día imitar si vencen
a un poderoso, antes que los consuma
el padecer en la envidia?
¿Quién estimula este proceso de Avilá,
que hoy se retarda por no asumir el reto
(el reto individual de corregir el pasado
para comprender si alguna vez hubo
un hombre recto en todos sus instintos,
ese hombre revolucionario que he llamado
digno heredero de Tamím, el perfecto)?


17-11-2005 / De «La revolución profunda»

<>


El reto

«El reto que se le presenta a nuestra época no es ni la conquista del Estado y el ejercicio de su poder, con mando autocrático, ni el entontecedor parlamentarismo, con su imperativos de eficacia, sino que, por el contrario, consiste en reconstruir la vida económica de los pueblos desde la base, edificándola en el espíritu del socialismo»: Rudolf Rocker

Mire lo que hace la Revolución tan necesaria.
Un deseo de acumular justicia y tenerla a la mano.
Y la justicia es un techo, un bocado
para el hambre, un empleo que nos ofrezca
realización y dignidad humana,
asueto para disfrutar lo bello
que es siempre la valía que nos da sentido.
No. Nunca hablaré de la Revolución
como algo abstracto, amorfo,
sino como ese estado de consciencia
que prepara la justicia que duele
en el bolsillo, la carencia de pesos y centavos;
pero al revolucionario es a quien toca hacerla
asequible a los deprimidos, los caídos,
los irracionalemente muertos en vida,
asequible a los desesperados
que ya no tienen armas ni la noble vergüenza
de sentirse partícipes, constructores
de la necesaria voluntad de redirmirse
y cohabitar en el mundo como algo más
que la masa doliente, la mayoría
cautiva en su abismo de opresiones.
No. Nunca hablaré de la Libertad
como un espejismo.
No hay libertad sin seguridad
y, si la libertad la determina el dinero,
hay que ir a buscarlo, en favor
del alma misma, porque el alma no come
del viento ni se educa de inacciones
y la intemperie no es digna del hombre.
Cada cabeza que esté bajo un techo,
cada camino que no sea un campo de batalla
con balas perdidas de los delincuentes.
Cada negocio que no surja de una guarida
de bribones o privilegiados por su injusticia
urdida contra los pueblos.
No. Yo hablo sobre una revolución consoladora,
organizada para el aprendizaje y de una ira
contra la pobreza, los egoísmos sectarios
y fanáticos, ira porque no se queda en consuelo
y marcha decidida como los combatientes
hacia una zona de alborada y despertar.
Mire lo que hace la Revolución tan necesaria.
Un deseo de acumular justicia y tenerla a la mano.
Una reflexión profunda sobre el por qué están
los bolsillos vacíos, más vacíos
y miseriosos que la consciencia misma
mientras unos lo acumulan todo,
perpetuan el caos y se ríen
y se van contentos y burlones a predicar
que vivimos en el mejor de los mundos

Wednesday, March 2, 2011

Comienza el juicio por robo de bebés, hijos de desaparecidos


ARGENTINA: A partir del lunes 28 de febrero, los genocidas Jorge Rafael Videla, Reynaldo Bignone, Santiago Omar Riveros, Rubén Oscar Franco, Jorge El Tigre Acosta, Antonio Vañek, Juan Antonio Azic y Jorge Luis Magnacco serán juzgados por el plan sistemático implementado por el terrorismo de Estado para el robo de bebés durante la última dictadura cívico-militar. Son alrededor de 400 los jóvenes que nacieron entre 1975 y 1981y que todavía no conocen su identidad.

La Justicia empezará a juzgar la responsabilidad de estos ocho genocidas en 35 casos en los que se demostró la adulteración de documentos públicos y la supresión de la identidad, todo esto cometido en el marco de un genocidio. Videla, Bignone, Riveros, Azic, Franco, Vañek, Acosta y Magnacco tendrán la posibilidad de decir qué saben y darle a la sociedad la verdad para poder encontrar a los hijos que faltan.
Hay 102 hijos e hijas de desaparecidos que pudieron recuperar su identidad y su historia por la tarea incansable de Abuelas de Plaza de Mayo acompañadas por parte de la sociedad y algunas instituciones.

Son alrededor de 400 los jóvenes que nacieron entre 1975 y 1981y que todavía no conocen su identidad. Sus familias los siguen buscando. Los genocidas siguen manteniendo los pactos de silencio que nos podrían permitir encontrarlos, además de saber qué hicieron con los 30.000 detenidos-desaparecidos.

____

Bitácora personal / Julio Carmona / Bosque de Palabras / Mester de Obrería / Fernando Dorado Gómez / Uno de cada 3 españoles es antisemita / Poemas de Extor Martínez / Arte y Letras / Helios Buira / Amor y Nutrición / Kabbalah /Cuando la tarde muere / Privadamente / Cantos de ignominia

De La Revolución profunda / Poesía política


Para oír a Alejandro Humboldt

a Extor Martínez Hernández

«La única clase de libertad que merece tal nombre, la libertad que consiste en el completo desarrollo de todas las capacidades materiales, intelectuales y morales que permanecen latentes en cada persona; libertad que no conoce más restricciones que aquellas que vienen determinadas por las leyes de nuestra propia naturaleza individual»:
Nicolás Bakunin
A fin de trabajar por la abolición
de las categorías sociales de capital
y trabajo asalariado y combatir las diversas formas
de totalitarismo y.control autocrático de la producción,
desarrollé esta náusea que se conmueve de ser
un fragmento miserable de lo humano
y me centré en la pregunta más básica y ceñera:
¿Qué puede restaurar mi dignidad?
¿Me dignifica la burla contra otros
si yo sé que sufren de lo mismo, que lo aniquilan
mis propios enemigos, o enemigos comunes?
¿Qué quiero ser, o tener en mí, para estar apto
para lo más diverso y amplio?
¿En qué diversas maneras daré rienda suelta
a mis propias capacidades naturales,
a mis aptitudes de ser libre y con diversas voces?
¿Cómo dar alas a mi vida productiva
sin el cautvo del individualismo posesivo
y antihumano, con la misma competitividad
de los soberbios y opresores?

Entonces, no se extrañen que les exhorte:
si son mecánicos que lavan o aceitan motores
o reparan grúas en talleres, si son torneros
o labriegos en el campo, también sean poetas
y secuestren violines de las grandes sinfónicas
y aprendan los pasos rítmicos de quienes danzan
sea en salones o en carnavales.
Si son escritores, o poetas, aprendan de todos
los maestros, incluyendo los carpinteros
y artesanos que trabajan el metal o las maderas,
si son economistas o teóricos de la Física Cuántica
salgaN de las torres de marfil, vayan a las marchas
de los obreros rudos, hablen con lavanderas,
con mucamas, con policías, y aún con ladrones
Ofrezcan cátedras a enfermos
y abranse camino en los manicomios...
Todo el mundo necesita una palabra nueva
y un consuelo y un pan y un amigo...


02-11-2005 / De La revolución profunda

<>

De los idóneos genéticos y carismáticos

Esto es lo que ha sido la política
dentro de los colores de la óptica de los dominadores:
«la explotación del débil por el fuerte»,
control de la producción por las burocracias estatales.
La propiedad privada como robo,
la libertad, un sofisma.
Esto lo que hace decir al hombre común
que la política es mala y perversa.
Y triste que no haya una escuela práctica
que nos cambie el pensamiento.
La sociedad sigue siendo ese rebaño
y el individuo, más o menos exitoso,
apéndice de una máquina, herramienta especializada
de la producción del oprobio.
Nadie, ninguno que sienta la necesidad vital
de unos cambios, humanizar este poder
del ser robotizado
y arribar a una fase emancipatoria
de su historia, ya no amos o siervos
por siempre, ya no libres para el bien,
ni voluntarios para ayudar a otros.
Y en los rebaños a veces surge uno
que parece el genéticamente idóneo
para un triunfo entre las celebridades
y se vuelve una vedette, un mesías perpetuador
de lo mismo: el mundo aristocrático de truhanes...
sólo que son tan hermosos como estrellas de cine,
hábiles de músculos como el deportista,
hábiles como labios mentirosos y pedantes...
pero están pudridos por dentro
y siguen siendo perros amaestrados por la historia
de los que muerden y quieren aplausos
y premios y millones por esa fortuna genética
de traer grandes colmillos para la blanda piel
de los agachados, humillados,
su pueblo... Y sigue así la Némesis del mundo,
«la organización del trabajo por los gobernantes»,
la explotación del débil por el fuerte,
el bello, el famoso, el demagogo,
el vendedor merolico de mágicas pomadas
de la personalidad y el charisma...

22-11-2005
/ De La revolución profunda

<>

Mishpat

«And it came to pass at noon, that Elijah mocked them, and said: 'Call in a loud voice; for he is a god; either he is musing, or he is gone aside, or he is in a journey, or he sleeps, and must be awaked'»: Elijah burlándose de los adoradores de Baal.

No me gusta el discurso hipócrita de Occidente,
pero tampoco el Oriente que reacciona con lo mismo:
denigrando a todos por parejo, exagerando,
acudiendo a la hipérbole.
Me asquean las palabras demónicas
(en el fondo, violencia verbal que origina
más odio, que es la forma del temor
y eco de la cobardía; me gustan toda la gente
donde quiera que esté, entre los puntos cardinales
que se atreva hablar de frente,
pero verdad, sin rubores escondidos
por estar mintiendo).

Me gustan los soñadores como José,
pero los que sueñan porque son profetas
y no porque están en pantomima
como en teatro de marialionzas y embusteros
o en congresos fingiéndose diplomáticos
o conocedores por un salario o una simonía.

Quien se para en firme y condena las abominaciones
y ante dioses de Sodoma y Gomorra anuncia:
¡pobre de ustedes, nación de ladrones,
antes nación fiel y lugar de justicia! hoy
de prostitutas y ultrajadores,
leudada esfera por asesinos y mercenarios.

No son demonios ésos que se carga
en la metáfora, que saca de profecías
esta imagen doliente.
No son caricaturas ni ofensas.
Son observaciones sinceras, valientes,
necesarias, objetivas.

24-11-2005 / De La revolución profunda

<>

La necesidad de ser honesto

Cuando vengan con coacciones a tu vida,
si te tocara revelar tus secretos,
abre la boca bien como una O de infinito
y sé honesto porque la honestidad
lastima, revienta, humilla
a los intrusos, a los grandes valemadres,
a los mentirosos. Dáles guerrilla y terror
con las bombas exterminadoras.
Tira verdades contra sus muros de atropello,
sus paredes de artilugios.

Las verdades matan más que los balasos.
Dílas con la elocuencia de su preciso argumento.
No añadas adornitos, subterfugios.
Házlas proyectiles, con consecuencias
expansivas, dolorosas. Súrtelas valientemente.

Esta sociedad envilecida ya no merece
mentiritas piadosas y solemnes baratijas
de sutil retoricismo. Es la hora
de las verdades, porque ya no puede
estar más jodido el mundo con tanta hipocresía
y sueñito americano de pendejos.
Es hora de hablar y acabar de una vez
y para siempre el hermetismo.


12-01-2004 / CARLOS LOPEZ DZUR

___

Bitácora personal / Julio Carmona / Bosque de Palabras / Mester de Obrería / Fernando Dorado Gómez / Uno de cada 3 españoles es antisemita / Poemas de Extor Martínez / Arte y Letras / Helios Buira / Amor y Nutrición / Kabbalah /Cuando la tarde muere / Privadamente / Cantos de ignominia

Antología / Poemas de amor / Carlos López Dzur


La enamorada

… porque Ella permanece enamorada
en un mundo donde el ojo se ciega con vendaval
de polvo y arena, el desierto desafía
el amor que nos vincula.

El mundo es oscuro,
Nachash, y la tierra seca y la Luna tan poca…
Sólo tú, cristalina y clara.

«Lo amarás en mí, también tú.
Invócalo, como si tú misma fueses
la reina de los cambios, y atráelo a Tí».

¡Cómo decías quererlo, zorrita de Chesed,
próspera coneja de transformaciones!
¡Cómo vas por las calles, revolcándote
sobre aldizas y juncales! …

A él, no exageres,
¡así es que lo amaste
y aún lo amas, Nachash!

«Ahavá, humedéceme en el manantial
de Tu Deseo», susurraste, yo oyéndote…
tal vez hasta celoso porque te aferraste
a El y no a mí.

¡Ay, Güila, pollancona de cachondo himeneo,
a veces prefiero que la puerta de Daleth
no la abras para mí.

Que la tires contra mis narices
y con El te quedes y te vayas
para siempre…

11-3-1989 /
Antología

*

El novio encelado

Amas en plenitud y me tienes, pecho en tierra,
en aras de chispas de tu alma y escamas ígneas
de tu paso… y lo que atraes a la consciencia,
se redime, en rigor.

Lo que cuelga de los puentes,
con peligro de caer
y más escindirse, lo salvas.

Y el camello, como un Angel de la Muerte,
resiste y traga polvo, mas no conoce
la mano de Jacob que jala los talones.

De suicidas, ¿qué sabe el camello?
El no ve el ángel, él no ve
ni el ojo de la aguja.

Gimel ni va ni viene como Tú a la Fuente..
Tú te enamoras, Eva mía, nacha amada.
Te enamoras y me jalas
del talón del corazón
y me subes al tuyo.

Me besas la boca con desideralia
y te como y te dejas.
Y chapoteamos en el agua,
con la materia primordial,
pegajosa es la saliva santa.

Juntos bebemos la humedad
de Quien te besa la boca.
Estás enamorada, Serpiente,
de aquel que te evificó, esculpiéndote
con las palmas de sus manos.

Hecha a mano estás, Nacha-tortilla,
y me recompensas con calidez
cuando es más fría la noche
y soy el peregrino.

Siglo a siglo, te encuentro y te celo
y no aprendo el por qué se quiere así,
como quieres.

Y por el desierto del mundo, voy
sobre un camello lento, flaco,
hambriento, macilento y tonto,
y con él me identifico si me miro
en el espejo de su ser
casi color plateado.

19-3-1989 / De Teth mi serpiente

*

En la Taavá del Deseo

Sobre la pasión, no puede haber preguntas:
Rabi Shneur Zalman de Liadi

Desde donde te comunico mi amor,
acaso casa es, y morada
en que siquiera es posible cercanía.

Pasión es, pero no tan limpia
por causa de algún falso tzadik,
Perniciosos, impíos, que ya han corrido
a darte una talega vacía, sin pie ni cabeza
ni bienaventuranza.

Donde quiero hallar el amor / Ahavá,
ese amor de rey, soberanísimo, alma de la casa,
casa de mi esposa, Bet de mi Sur,
beth de mi norte ¡ay! hija del sacerdocio,
cabeza de mi desino, a mi relación
con lo real del corazón oculto, lo pervierten;
al placer supraconsciente, poesía,
lo callan; a lo hermoso del Tiferet lo explotan,
lo mancillan, lo lanzan a perros del ultraje.

Los dueños de la pluralidad manifiesta,
putarraicos, menesterosos ujieres
de estructuras jerárquicas y casas metafísicas,
alegan que en sus temploslo tienen.

Pero construyen en lodo
y sus almas, techos tienen de paja.

Si no son reyes en sus propias almas
ni a segundones de profetas llegan, ¿qué son?
¿demonios, para qué es lo que sirven?

¿Cómo sabrán donde comienza mi puerta, mi soporte,
en qué predio, norte o sur, mi casa edifiqué?
¿Y seré, en justicia, su cabeza?
¿y, desde allí, recibiré a mi serpiente
y el gustoso Mashiaj?

¿Quién me alimentará
con su dulce omnisciencia?
¿Dónde hablaré de amor que no sea
su falso tabernáculo?

¿Dónde se cierra el Norte Abierto
y esa libertad engañosa que esclaviza
y aún separa, si por casa lo que existe es
la taavá del Deseo, finitud que duele,
útero mezquino de la vida animal,
mecanizada, chapucera, burocratizada?

9-3-1980 / De Teth mi serpiente

*

Cosas que nunca sucedieron

Lo hayu dvarim m’olam

Corren al Sinedrín hasta impostores
del mundo inmoral y se preguntan:
¿somos aún hombres del pacto, hombres morales,
perlas de la Ostra que nos tragó
para sanar cada membrana
del oir y el ver, el entender y discernir
como hijos del Rey del Universo?
¿Es nuestro trepidar en la tierra
como el de Teth, quien serpentea en el Ofiuco?

… en la noche oscura de la purificación,
¿a quién dimos nuestra fe? ¿a los nergales
con cuerpo de león rugiente, hambriento
y agresivo, o a la mujer con manos suaves,
que a la fuerza controla dulcemente?

*

La piedra del rechazo

Even nagolah me’al libbi…
La piedra salió de mi corazón…

Libero este pedruzco amargo

Proverbio hebreo

De mi corazón quitaron este peso:
la angustia de mi alma.
La piedra fue devuelta
a la edificación correspondiente.

¿Para qué deseo la piedra no edificadora
si ese ángulo no es mío?
Quien no encaja, estorba.

No rectifica la razón que no hermana.
Lo que no es lo mejor de mi costilla,
no forja el pueblo donde pongo mi fe.

Costilla mía, situación de mi reposo natural,
hoy soy más que la bestia, como primero de los creyentes
en Abraham he fructicado y, en la tibieza tradicional
de mis sentidos, llamo a mi pueblo, dispersos
como estrellas en el cosmos, fluídos como peces.

Antes que vengamos a la mesa, todos unidos
como Uno, pedid que una nube bendiga el Monte Sinaí,
que no más de veinte años sea en engaño de Labán
y prospere Jacob y se la pague el trabajo.

Quitemos esa piedra de su corazón
y ese pedruzco amargo.
Piedra que perfora mis labios,
que hinca a mi boca
y quita el beso original,
el trago dulce de mi vino.

Ya me da bascas, ensarmenta,
envena, estorbas.
Ya destruye la ostra. El tesoro oculta.
La perla con que se me bendijo.

En la garganta del Adam de tierra roja,
vomitaré la piedra oscura.
Gusanos de Jacob, verán
la sangre dialéctica futura.

6-15-1997

<>

Gritos de guerra

Los gritos de su guerra son ficciones.
Sus bombas son el estornudo del enfermo.
Distanciados están por las lujurias de sus tribus
y una vieja inmundicia sangradora
que es maldición desesperada de su tiempo.

Su monólogo no encuentra un eco noble
sino en la puerta brutal de las caducidades.
En la historia han de morir, sin nada hecho;
sin ningún fruto, ajenos, infelices, ignorados.

Sólo nos reconcilia el amor,
que es frente a frente, cara a cara,
un consenso del pueblo.

<>

Un cazador

Quien viajaba las distancias,
con sus pasos mudos, sigiloso
en pos de una gacela, aquel
innato prudente del silencio,
su mirada hizo con fieros ojos
y fundó laberinos y supo
de las sombras engañosas
y atrapó el dolor, agazapado.

La prisa fue alimento
después de la celada.

<>

La sombra del cazador

El cazador tiene por sombra
un infiel perseguidor de la alegría.
Sus manos engordaron
como rudos chacales de Kagera.
El dominio del entorno:
como torvo envangelio de pezuñas.

En cambio, la mujer es
una dulce amenaza con sus dedos.
Lo mismo teje un cesto que palabras.
Quien viajaba en silencio
lejanías del abismo,
los parajes visuales de las cosas,
los ónticos contextos,
no pudo jamás
hacer el primer verso.

5-12-1970 / De El hombre extendido

*

Solicitud

al Dr. Alfred Stern, quien me motivó
la lectura de Martin Heidegger

Ayúdame a elevar mis pisadas,
a sentirme como el viento.
Házme un poco más alto que el sendero.
Que mi camino tenga una noción
del ala que se agita
y salva algunos rumbos
para el infinito.

El riesgo, con su espiga
de erranza soterrada,
será una avecilla desatada, saltarina.
Es necesario que evada la captura
y venza el hundimiento.

<>

Grito de ayuda

Ayúdame a seguir
(como el sol que sólo se agota
lentamente y deja vida por doquiera)
el ritmo de la lluvia,
que escurra mi llanto después
de la tormenta y sea chubasco
a veces, esporádico y lento.
Que me lave en barranqueras de esperanza
y olvide la tirria amarga.

Suaviza el sedimento de mi cara,
relampaguea en lo abrupto
y lo desconocido.

Entrégame esa luz,
átala a mis pasos.
En mi corazón la guardaré
como una estrella
y no imaginaré que por cielos
cruza el trueno y deprime.
Despierta la palabra
que se esconde, se olvida,
se alucina; bendice al que halla
al ser más allá de la trilla
del despojo y el desvío.
No quiero verme en tierra
ni en mar ni en nubes
denso, ordinario, cansado
y sin luces, pudrido.

<>

Los violentos de la Tierra

Los violentos de la Tierra
son innecesario polvorín,
la remóra, tormenta en el vaso de agua.

La humanidad que avanza a lo sublime
nada les debe, pues no entienden
el amor que sufre ni diseñan el perdón
que transforma la conciencia.

¡No se junte el pueblo de los tristes
con los gendarmes del remordimiento!
¡No se mezcle el criminal
con el creador de esperanzas!
¡No tiemblen los justos
ante el adulador de pánico
ni de alevosía!

¡Venga al rincón de penuria
con dignidad de abrazo y manos tibias,
que conozca las lágrimas
más nobles que el tormento!

Los criminales no son anarquistas
de sentimientos puros.
Que la justicia no sea irrupción de la sangre.

No. Jamás.
Que la justicia no tenga la irrupción
de la sangre, cálculo del desprecio
por la vida, la historia, el futuro.

¡Todo ello arrasa con las venas,
así no hay comienzo ni final!
Que no sean los cobardes
quienes se jacten del valor redimido.
Falsos ejecutantes han sido.
Desesperado acervo dejaron de la idea.

<>

De la violencia

En los actos de muerte y de derrumbamiento,
la historia deja de ser
la entrada memorante a los destinos,
se asesina al ser-acompañante,
al hermano en suplicio.

La violencia que hunde al inocente
no purifica a nadie de los vivos
y no es valía, no redime
a los caídos, los golpeados y llorosos.

¡Más vale este sufrir, esperanzado!
Y la espera de una voz más sabia
que diga: ¡Levántate! ¡Te amo!

<>

El cazador que cruza

Cuando cruzaba el río Forbas
dijeron que asolaba hogares
y que a los que duermen como ladrón
en asedio, les robo;
monstruo del agua, eres ogro negro,
cuico de lo incierto, ultrajador,
parásito, bribón.

Otredad ruidosamente indeseable
y me dijeron: Véte.
Y era el aquer, filtrado por esquinas
del amor encarnante, y porfié:
El reverso es la verdad.
Ninguno me ha querido conocer.

De casta aparte soy, prieto buey.
Hijo del dios visible, Kynikos.
¿Por qué torturan mi imaginación?
Soy la santidad, en rutas del agua
vertida en vida, en ser, en entidad.

<>

Autodefensa

Dulce y jugosa mi sangre es.
Como el árbol, crezco
y mi raíz es profunda
y hay más paz en mi sombra
que en las suyas, dejadme al menos
pasar hoy y no me vayan a golpear, no.
La autodefensa me atrae,
pero prefiero la tranquilidad.


9-1-1990

<>

Entre ellos y yo

Salvamos el poema ahí-donde
el anzuelo homicida caza a los prosaicos
y pesca a los incrédulos.

Entre ellos y nosotros, la distancia crece
porque hay algunos que odian
la música, la brisa,
el viento, la caricia sonora
y no saben oír y no saben amar,
tiernamente tolerantes,
dulcemente caprichosos,
mucho menos,
verse en octavas de atracción
permanente y contínua.

Entre aquellos que susurran
con equívoca rivalidad
sus modelos mecánico-causales
está la varonía de los asténicos,
tróficas mentes, rostros que miran
con estériles ojos blancos,
cuerpos que se yerguen
con un negro óseo, sin vuelo,
bajo la nube y la viga pupilaria del gentío,
rivales con una sola voz
para decirlo todo.

Ellos gritan y crujen y gimen
(dizque por elucidaciones),
pero en su lugar construyen
su clínica epidemia
hecha con ciegas medidas.

2-8-1991

___

Heideggerianas / Muestrario / Poema ecológico / Bitácora personal / Julio Carmona / Bosque de Palabras / Mester de Obrería / Fernando Dorado Gómez / Uno de cada 3 españoles es antisemita / Poemas de Extor Martínez / Arte y Letras / Helios Buira / Amor y Nutrición / Kabbalah /Cuando la tarde muere / Privadamente / Cantos de ignominia /

Tuesday, March 1, 2011

Arriba y abajo de la fe / De la Revolución profunda

Arriba y abajo de la fe

La libertad es la fe de que el Bien es posible.
Sólo un revolucionario se mueve por este sentimiento.
La fe en el cambio es la única felicidad
y el deber es la fe y ¡qué paradoja!
no hay cosa más difícil que tener el deber activado,
ética que te eleva por encima del dolor
y la agonía, que son cadenas que sujetan
con dureza a la ilusión engañadora
(que la esencia del esplendor de la persona
es imposible, inconquistable, nula).
.
¡Qué pocos revolucionarios hay!
¡Qué desiguales definiciones da el mundo
a lo que es ser libre! Libre porque yo como aunque el otro
viva hambreado, penuriento en todo lo que desea,
libre porque yo controlo lo mío y lo ajeno,
libre porque robo y asesino y quedo impune,
libre porque tuve sexo, familia, dinero, salud,
lujo, seguridad, naciones en mi puño
y definí la realidad a mi antojo,
libre porque sólo me vence la muerte
y morir no me importa, libre porque no tengo
más allá y no temo a ninguno y muero en polvo
y no me sobra consciencia ni más ultimidades...
libre porque me siento desembarazado del Bien
y al mal lo llamé siempre mi valor relativo
en mi accionar humano, pero ésto...

No. ¿Cuán cierto?
Esto no es ser revolucionario.
Esta es la perfección del conformismo
y la rigidez desde el determinismo ciego,
temporario, simple, demasiado bonito y perfecto
para creerlo; pero, ¿cuán cierto?, es lo más común
e inconfesamente amargo. Ni los canallas
se atreven a decirlo, a menudo, negarlo.
No es ser libre ni victorioso en el rotundo sentido
del término y no es el que el Bien sea absoluto
ni que un poco de mal sea absoluitamente malo.
Es que las regularidades de los eventos
no son siempre lineales; engañan.
Hay irrupciones curvas, circulares, imprevistas
y decisiones agónicas que dibujan victorias,
o derrotas completas, echan las torres abajo
aunque se tenga todo.

Libre sólo quien asume lo cambiante
y lo resiste y lo obedece, según viene,
y trata de instruir este hallazgo a los otros,
con sonrisa de amor, humildad alerta.
Fe de que un cambio viene,
certeza de lo transformativo, dialéctico.
Libre quien sabe posicionarse, abajo si le toca,
arriba, por gratitud, si es posible.
Libre el que sabe retoñar cuando es debido
y podrirse para dar paso a algo nuevo,
el Bien posible.


06-04-2008

___

Bitácora personal / Julio Carmona / Bosque de Palabras / Mester de Obrería / Fernando Dorado Gómez / Uno de cada 3 españoles es antisemita / Poemas de Extor Martínez / Arte y Letras / Helios Buira / Amor y Nutrición / Kabbalah / Cuando la tarde muere / Privadamente / Cantos de ignominia

El Pasaje de la Mona: De Microrrelatos

«They danced all night long, orgiastic, spontaneous and completely free form»: Ralph J. Gleason, en: San Francisco Chronicle

Siempre quise una isla encantada. Es que me dijeron que Borinkén es muy pobre, pese a que le bautizaron Puerto Rico. Con ésto de la pobreza de la isla, asesinaban vocaciones de libertad, aventuras de autonomía y perpetuaban la impotencia del conformismo. Con ésto, el Estado Libre Asociado castraba al cacique Urayoán, que dio a su región en el Oeste del territorio el nombre de Yagüez, «lugar de aguas puras y claras». Yo tuve sed de esas aguas. Siempre que, en camino al colegio, pasaba frente a la Cervecería India, que embotellaba su producto y lo comercializaba con los lemas de cerveza hecha «con las aguas puras de Mayagüez», me venía la imagen de una isla encantada. Reflexionaba que tal vez sería un punto perdido entre el Norte de Añasco y el oriente de Las Marías y Maricao; un punto, al Oeste del océano Atlántico.

Nunca hallé esa isla. Comenté y pregunté sobre ella. Alguien me dijo que la isla existe. Su geografía es pequeña y la bahía en que se ubica es más reducida que la Bahía de San Juan, pero pertenece a Mayagüez. Es un lugar muy peligroso, me dijo una señora que vino de la antigua Hispaniola, descrita por los colonizadores. Dueña y regente de la casa de hospedaje. «La bahía es muy profunda; sus aguas turbulentas y los tiburones temibles y sanguinarios». Me dijo que todos los dominicanos y muchos haitianos en el área la conocen, la han desafiado alguna vez y, quienes que no mueren en la travesía de esos mares, son perseguidos. Viven como piratas en el clandestinaje. Los gringos de la Guardia Costanera no les pierden la pista porque son como «sobrevientes indocumentados». Aliens.

Bromeó. La isla tiene una hijita que se llama Monitos. Y dos de los pupilos que ella hospeda en la casa, alumnos como yo del colegio, vienen de allí. «Díle que te lleven al Cerro de las Mesas para que lveas las islita desde lejos, mas no vayas». Desde ese cerro en la Carretera # 349, se aprecian las mejores vistas de las costas del pueblo. Entonces, me hablaron sobre el Pasaje de la Mona y dos bateyes asociados a la isla. Y un pupilo, con una habitación próxima a la mía, se describió como un indio, nacido en tales bateyes. Dijo que los taínos todavía existen y él es uno.

Yo, aún cansado de verlo, saludarlo desde lejos, no sabía que era un indígena taíno y que se sentía así. Para mí, fue un boricua más, proveniente de Bayamón, el más escandaloso de todos los pupilos y quien se hacía llamar «Perro Rojo», el indio perro rojo. Con él, se hospedaba un primo más viejo que anduvo en un pueblo minero de Virginia City, Nevada, donde se aficionó al peyote. Para su desgracia, en Mayagüez no hay peyote y nadie quiere ser indígena nativoamericano. No hay perros rojos, como ellos. Ya no hay areitos ni quiere ir a buscar la isla encantada.

Entonces, los dos charlatanes que suelen bailar desnudos, como monos en su dormitorio, bajo acordes de ritmos de las bandas 'Grateful Dead' y 'Big Brother and the Holding Company', música que tienen grabada, me dijeron que si deseo ver la isla encantada y tener una Experiencia de Perro Rojo, debo ir con ellos y ser un mono, sin pudor al menos durante toda una noche, desechar los valores por lo que me estuve guiando. Mayagüez tiene que ser, aunque sea por lo que dure la experiencia, la Ciudad de los Indios.

En la Ciudad de los Indios, no se bebe sangría y no hay mitos sobre el pueblo del mangó o del brazo gitano. Todo es más dionisíaco y rústico. Antes de ir a ver el Pasaje de la Mona, o el paso de los Delfines o las islas en las márgenes del Yagüez, hay que pasar la prueba del elíxir electrificante que llaman Kool-Aid Acid. «Es que ya no hay peyote; pero el Kool-Aid es lo mismo».

Entonces, un fin de semana, subí a un carro viejo que tenía Bayamón, el primo de El Perro Rojo. Me acomodé en el asiento trasero, acosado por las preguntas de si de veras estaba dispuesto a ver la isla encantada y probar el ácido eléctrico que transporta a ella, siendo la mejor herramienta para transformar la sociedad. Una vez que se tiene esa experiencia sicodélica la mente no vuelve a ser la misma, porque abre canales a cambios revolucionarios y sociales. Se obtiene el valor de negarse al Servicio Militar Obligatorio, romper la cartilla en la Plaza de Colón y vivir en comunas, donde todos los monos y los perros se entienden. Danzan o viven desnudos y se limpian el culo con la moral establecida. «Uno es un muerto agradecido, uno más en la audiencia, con su nuevo sentido de comunidad». Agregó: «Puede ver que los guerreros de Urayoán están vivos».

Cuando se observa la plaza Colón, con todas sus bicocas de españolería, sus farolas y sus dieciseis estatuas de bronce, «abres el culo y las peas». Y ellos fueron peándose todo el camino y yo, por segunda vez, acepté un porrito de mariguana para que no se hiciera aburrido el viaje.

Supe que no íbamos hacia el Cerro Las Mesas. Ví un rótulo de Playa Grande, Sabanetas, pasados unos cañaverales por el sector Machuca. Identifiqué un mogote que decía Carretera #2 y luego otro que decía: Río Grande de Añasco y desvío al Caño la Boquilla, y ví alrededor del área, a la distancia cinco montículos o concheros, alrededor del cual peregrinaba una gente a pie. Estábamos cerca de donde sería la Fiesta del Kool-Aid.

Fue un largo día. Cuando regresamos del evento, donde más de un centenar se había reunido, parecía noche, pero no lo era. Sólo que no había alumbrado suficiente en esos predios; por eso, fingí que tomé una dosis de Kool-Aid. Nadie se dio cuenta de si alucinaba, o deja de hacerlo, por no haberme arriesgado. La gente bailaba, monos con perros, perros con monos. Ví mucha gente desnuda y haciendo el amor, no importaba con quién o quiénes. Creo que yo estuve en la isla encantada porque nadie me vio. Ni se atrevió a tocarme.

«¿Disfrutaste la Experiencia de los Perros Rojos?», me preguntó Bayamón, quien tenía en sus brazos dormido, como un bebé, a su primo el Indio. Me dieron el privilegio de manejar de vuelta al hospedaje.

«Sí, mucho», contesté. Pero iba pensando que la isla encantada, realmente no existe.

13-04-1985 / Microrrelatos

___

Bitácora personal / Julio Carmona / Bosque de Palabras / Mester de Obrería / Fernando Dorado Gómez / Uno de cada 3 españoles es antisemita / Poemas de Extor Martínez / Arte y Letras / Helios Buira / Amor y Nutrición / Kabbalah /Cuando la tarde muere / Privadamente / Cantos de ignominia

Aventurar fuera del rincón: Microrrelatos


Por Carlos López Dzur

Tendría que romper la etapa en que el Zeitgeist me fue desconocido. Ya tenía la edad,16 años. Debía salir del Das Heilige, lo Sagrado, el rincón. El mundo es más grande que lo que he estuve creyendo. Sólo viví dentro del puño cerrado y, sin forzarlo, éste se abre cada vez un poquitín más y es la palma abierta, generosa, de la mano y los míos. La palma de sus manos que invita al Espíritu de la Época a hacerse conocer por mí. Me exhorta: «Conócelo».

Lo único que sé es que hay un jipismo creciente. Aún en el rincón, supe que otros de mi edad fuman mariguana. Son unos pocos que ya se atreven. Yo ni siquiera he visto un porrito de la mota. Sé que uno que otro, hay que tener talento, quiere ser rockero desde sus garajes. Detrás de mi casa escucho los ensayos, con guitarras eléctricas, y algo que voceado a destemples parece inglés, pero es la canción de «El Diamante», que también se pegó en la radio gracias a Julio Angel y a veces éste la canta junto a Celinés.

Además del quererse musiquillo al estilo de los 'beatle', o al menos, abrir The Door, también es grande la obsesión de sexo en mi comunidad. En lo Sagrado, el habla franca y el discurso libre aún se reprende. Hay que rebelarse. El amorío con sexo, sin estar casados, a más temprano se practicara, más intensa la carga asociada de putería vedada que se critica. La gente dice todavía en América, en cada pueblo del Caribe, en cada tierra de rincones morales y vericuetos emotivos, donde el norte sea conservador: «Orgasms are'nt cool» & «Black' s ugly». Los jipis hablan del lenguaje y poder de la flor contra la guerra. «War is patriotism!», dicen los yafos. Mas hay resistencia al Servicio Militar Obligatorio y la guerra en Vietnam o en la Indochina. «Make love, not war», ripostan los jipis melenudos.

Lo Sagrado parece estrecho y para saber si de veras lo es, si es lo más protector después de todo, hay que aventurarse a salir de tales rincones y verificar el mundo ajeno. En mi pueblo, la gente se va a Brooklyn, Harlem o emigra a pueblos grandes. Los rebeldes son pocos. La juventud no se observan por mis calles porque se han ido. El que regresó llegaría vicioso por la mariguana. Quien no escuchara la Fania sería porque anduvo en el rock o no hizo caso a McCarthy.

Ahora me toca mí, a quien no me gusta distanciarme de lo Sagrado, pero necesito una visión del Zeitgeist y, ¿qué sería, cuál se me antoja sino ésta que la revista «Time» había saludado desde 1967, llamándola contracultura, asociándola a Diógenes de Sinope y los Cínicos; pero, desde lo Sagrado, yo podía admitirla, pues, se parece la esencia epocal fuera de mis predios a lo que yo tuve dentro de mis rincones. Decirla mía porque tenía mucho Cristo guardado, latente el Anciano Hillel y renovado el Hermano Francisco de Asís. Además siempre soñé con las comunas, como la de Merrymount, ésta que Nathaniel Hawthorne describiera en América como un primer experimento de libertad. La primera Comuna Hippie, si se quiere, sólo que sin un Manifiesto Comunista.

De todos modos, mi generación es mimética. Y como nunca antes tribalista y la televisión juega con ellos. Ya no hay políticos serios, desde que asesinaron a Kennedy. Hay un desencanto, así como un deseo de andar sucio y romper con lo Sagrado. Los que vienen, como profetas del desencanto me han hablado sobre los Genes Limpios, pero llegan con extrañas barbas de chivo, pelo largo, demasiados tatuajes y pantalones anchos. Visten como payasos y sus mujeres son chamaquillas reventadas y calientes. «Get clean for Gene», sí yo lo escuché de algunos que serían mis compañeros y simpatizantes de Eugene McCarthy. El no quería minifaldas ni unisex ni poetas destrampados y andrajosos.

Pero yo quería un séquito de niñas adornadas con cuentas, plumas, flores y correas, y si bien no me atrevía a dejarme el pelo largo, ni hacer crecer mis imposibles barbas de lampiño, me pareció que iba a Merrymount Colony cuando mis padres me soltaron en Caparra Terrace, en Mayagüez. Entraba al Colegio, mas viviría en este barrio nuevo, sin ellos. No olvidaré la entrada, la larga avenida de palmeras que marcaban la ruta hacia el Colegio de Mayagüez y el sector de Terrace, donde comenzaría a ver el mundo extraño. Cada quien con su manera distinta. ¿Hallaría en Nuestra Señora de la Candelaria de Mayagüez mi novia de fuego, o aguas puras del Yagüez para tener los Genes Limpios que predicara Eugene McCarthy? ¿Podré acá aventurarme por cosas que no están en mi rincón?


05-09-1985

___